Si la Masonería nos une, ¿Qué nos separa?

Por: Juan Manuel Alvarez Castellón

Desde hace varios días, he venido reflexionando respecto a unas palabras pronunciadas en tenida por un V:.H:. que hacían referencia al hecho que “las sociedades que viven peleando nunca salen de su miseria”, y encuentro que tienen mucho sentido, pues las peleas y las diferencias irreconciliables de criterios son  factores generadores del estancamiento y no crecimiento de las instituciones, los partidos políticos, las asociaciones   y hasta de los mismos Estados. 

En el caso particular de la Masonería, pienso que hoy en día lo que nos separa a veces y no nos deja crecer como institución, son tres cosas fundamentales

  • La falta de identidad
  • La falta de tolerancia
  • La falta de amor fraternal

  • LA FALTA DE IDENTIDAD:

La falta de identidad y sobre todo el desconocimiento o inaplicación  de la filosofía, objetivos, reglas, principios y valores que regulan la  masonería, se convierten en pieza fundamental de las diferencias, discusiones y enfrentamientos conceptuales al interior de nuestra orden, pues los que no conocen o desatienden  estos postulados, buscan muchas veces imponer su voluntad frente sus otros hermanos  sin importar en realidad  si es o no correcto lo que hacen, y  por otro lado, los que en algún grado conocen o aplican  estos  postulados  (que tristemente por lo general son minoría) no actúan como debiera ser, pues escogen unos de estos dos caminos:

  • Inician una confrontación directa en aras de hacer respetar lo que para ellos es la masonería, sin importar muchas veces las consecuencias de sus actos, legitimándolos en la razón y la verdad, en vez de aplicar la tolerancia, siendo más sensato agotar primero la diplomacia y tender puentes de dialogo o pedagogías de concientización mediante el ejemplo.
  • Guardan silencio frente a las irregularidades o arbitrariedades, en aras de no formas problemas, situación que también es inadecuada, pues su silencio se convierte en cómplice del error, la mentira y muchas veces de la degeneración de lo que es la masonería.

Este problema de identidad al que hago referencia, lo encontramos hoy en día al interior de algunos talleres, cuando la mayoría de sus miembros desconocen o no tienen clara las respuestas a preguntas tan básicas y concretas como serían:

¿Cuáles son los objetivos que persigue mi taller?

¿Cuál es el rumbo o dirección a la cual apuntan los trabajos de mi taller?

¿Qué planes o pretensiones tiene mi taller con relación al mundo profano?

¿Cuáles son las debilidades o fortalezas que tiene mi taller para ejecutar sus planes?

¿Cuál es ese elemento oculto de cohesión que mantiene cautiva la membresía de mi taller y genera que yo acuda sin falta a sus tenidas?

Mis QQ:.HH:., la identidad de una logia es algo muy importante a lo que debemos dedicarle tiempo y esfuerzos en construirla, pues muchas logias ya se han dado cuenta de ello y trabajando  en construir su identidad,  objetivos y metas a alcanzar; han logrado obtener  un verdadero crecimiento y fortalecimiento, toda vez que  sus miembros miran hacia un fin colectivo previamente definido, poniéndose de acuerdo en lo fundamental sin importar que existan diferencias  (las cuales en una sociedad de hombres libre nunca faltan), y es por ello que en diversos orientes encontramos logias fuertes de marcada identidad como es el caso de logias culturales, logias de exmilitares, logias de educadores, logias de juristas y magistrados, logias de empresarios y logias de diplomáticos

  • LA FALTA DE TOLERANCIA

Cuando Voltaire afirmó: “No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero estoy dispuesto a morir por defender su derecho a decirlo”, entendemos que la tolerancia gira en torno a permitirle a un individuo el ejercicio de su libertad de expresión y pensamiento, incluso aunque no estemos de acuerdo con lo que dice o lo que piensa, pues nadie es dueño de la verdad absoluta y muchísimas veces las diferencias de criterio enriquecen los debates.

Muchas veces en nuestra institución, tal vez por miedo o por ignorancia a lo desconocido, algunos Hermanos tratan de imponer su pensamiento y lograr a toda costa construir una uniformidad en criterios en una sociedad que por esencia es de libres pensadores, al punto de restringir todo tipo de ideas o pensamientos contrarios en pro de resguardar erróneamente unos valores mal entendidos como son la fraternidad, armonía y paz al interior de los talleres. Por tanto, al hermano que piensa o actúa diferente, se le persigue, se le aburre o lo que es peor, se le fabrican juicios masónicos para sacarlo del camino, pues la falsa armonía y sobre todo la mal entendida fraternidad tienen que prevalecer a toda costa sin importar las consecuencias; y esto en realidad es una clara muestra de intolerancia que, en vez de unir a los hermanos, por el contrario, lo que hace es crear una fisura que genera discrepancias y separaciones.

  • LA FALTA DE AMOR FRATERNAL

 

El salmo 133 nos recuerda frecuentemente la bienaventuranza del amor fraternal, pero en sí ¿Qué es el amor?

La respuesta a esto la encuentro en la misma biblia, en la carta que Pablo le escribe a los corintios, y en la que les habla en el capítulo 13 sobre la preminencia del amor, dándoles a entender que el amor todo lo puede pues constituye la fuerza y combustible esencial de nuestra vida, el fundamento de nuestra existencia y el sentimiento más puro y noble que un ser humano pueda generar.

 

No en vano la cita bíblica dice: El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.

 

 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.

 

Si entre QQ:.HH:. existen sentimientos innobles de envidia, celos, fastidio, o simplemente encontramos que algunos se irritan y no soportan que otros QQ..HH:. piensen y actuén diferente a ellos o que posean   marcadas diferencias de criterio y pensamiento con las de ellos, nunca irán a trabajar verdaderamente juntos y en armonía, y la falta de amor fraternal terminará separándolos.

Mis Q:.H:. la tolerancia y el amor fraternal es lo que permite que, al interior de un templo masónico, musulmanes y judíos compartan el mismo recinto y se den el respectivo abrazo fraternal,  y fue lo que permitió que ese 27 de Noviembre de 1920 en Santa Ana de Trujillo,  el libertador Simón Bolívar y el pacificador Pablo Murillo se encontrasen fraternalmente y compartiesen como hermanos masones, dejando prueba para la posteridad de ese  encuentro con una piedra que ambos generales ordenaron colocar en un punto estratégico y sobre la cual hoy en día se erige un monumento.

 

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Un comentario en “Si la Masonería nos une, ¿Qué nos separa?

  1. Excelente trabajo porque esa es la esencia de la masonería. 1. Mientras no haya identidad y objetivos claros a donde ir todo se vuelve confusión.
    2. La Tolerancia es el eje fundamental de la masonería. Ello la diferencia de los demás.
    3. El amor fraternal es una obligación de construcción. Sin el trabajamos con la fría e inamovible ecuación del número.

    Gracias por tus luces

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