El Mito del Huevo Cósmico

amanecer-dali

“Salida del Sol por el Oceano” Vladimir Kush (1965) El huevo simboliza el sol naciente y el comienzo de la vida..

Tomado de https://santuariodelalba.wordpress.com

Un huevo cósmico o huevo del mundo es un tema mitológico y cosmogónico usado en los mitos de creación de muchas culturas y civilizaciones. Típicamente el huevo cósmico representa simbólicamente un comienzo de algún tipo.  La imagen del huevo cósmico se conoce en muchas mitologías; aparece en la griega órfica, en la egipcia, en la finlandesa, en la budista, en la japonesa, en América y en todas las regiones del mundo donde los hombres se preguntaron acerca del origen de la vida

El huevo simboliza el sol naciente y el comienzo de la vida.

El huevo es un símbolo universal asimilado a la Creación. En este sentido es común entre muchos pueblos: egipcios, griegos, celtas, tibetanos, cananeos, fenicios, chinos, hindúes, japoneses, y un largo etcétera. Simboliza el génesis, el germen que provoca la multiciplidad. Para los antiguos chinos, el propio caos generador de la vida que curiosamente tiene forma de huevo. El huevo además matiza el simbolismo de la renovación constante de la Naturaleza, del renacimiento. Ése es el sentido que encierran los famosos huevos de pascua.

Las primeras ideas de un naciente “Cosmos en forma de huevo” proviene de algunas de las escrituras en sánscrito. El universo emanó de un huevo cósmico Hiranyagarbha (‘útero de oro’). Del huevo nació Prayapati. (Este Prajapati más tarde ―en la época puránica― fue identificado como el demiurgo Brahmá). El término sánscrito Brahmanda (Brahm significa ‘Cosmos’ o ‘expansión’, Anda significa “huevo”). Al principio, este mundo era puro no ser —leemos en uno de los libros sagrados de los hindúes—; luego existió, se desarrolló, se convirtió en un huevo. Así estuvo por un periodo de un año. Se rompió en dos. Una de las dos partes del cascarón se volvió de plata y la otra de oro. La que era de plata es la tierra, la que era de oro es el cielo. Lo que era la membrana exterior son las montañas. Lo que eran las venas son los ríos. Lo que era el fluido interior es el océano. Y lo que nació de allí es el sol.”

La compleja mitología del antiguo Egipto tiene varias historias sobre la creación, pero todas tienen el mismo tema principal: El orden contra el caos y la creación contra la destrucción. Cuenta el mito que, en el primer océano, antes de que empezara el tiempo, el creador descansaba con la forma de una serpiente cósmica denominada ouroboros, símbolo de eternidad y de la renovación sin fin del tiempo.
El dios egipcio Ptah surgió de un huevo y salió de la boca de Amon-Kneph, la verdadera y perfecta serpiente. La serpiente tenía escamas amarillas y era un símbolo de poder solar.
8563427
Ra en su barca de noche acompañado de Set

En Egipto Antiguo, el mito original relativa a la Ogdóada, el mundo surgió de las aguas como un montículo de tierra, la Vía Láctea, que fue deificada como Hathor. Ra estaba contenido dentro de un huevo puesto en este montículo por un pájaro celeste. La teología hermopolitana atribuye el suceso a Tot, dios protector de Hermópolis. El montículo se convirtió en una “isla de fuego” y el huevo se fue incubando, hasta que salió del mismo el dios del sol, Ra, que ascendió hasta el cielo. Después de un largo descanso, Ra, junto con las otras deidades, crearon todas las demás cosas del mundo.   En la versión original de esta variante, el huevo es puesto por un ganso cósmico. Sin embargo, después del incremento del culto a Tot, se dijo que había sido un regalo de este dios y que lo había puesto un ibis, el pájaro con el que se le asoció.

En muchos de los mitos de la Edad del Bronce, el huevo cósmico del universo fue puesto por la madre-pájaro cósmica. Cuando se abrió comenzaron a existir el tiempo y el espacio. La cultura egipcia lo concibe como el “Huevo del Mundo”, o “Huevo Cósmico” , representando la expansión cósmica naciendo desde su Centro, o Inicio del Universo; por eso está también relacionado con el sol, , fuente de energía y “corazón del mundo”. De modo tal que siendo un ´símbolo no estático sino de intenso dinamismo, es el hogar de donde parte el movimiento de lo uno hacia lo múltiple, de lo interior hacia lo exterior, de lo no manifestado a lo manifestado

En la mitología yoruba, Olorum, el dios del cielo, pidió a sus hijos que crearan un nuevo reino en el que se extendieran sus descendientes, otorgándole el nombre de Ile-Ife. Olurum lanzó una gran cadena desde el universo donde vivió, siendo las primeras aguas su objetivo, por dicha cadena bajó Oduduwa, portando un puñado de tierra en sus bolsillos, una gallina de cinco dedos y una semilla-huevo. Cuando estuvo preparado, Oduduwa arrojó el puñado de tierra sobre las aguas, formándose así su nuevo reino, Ife. Allí la gallina rasgó el suelo y enterró el huevo, de la que creció un gran árbol de dieciséis ramas, que son los dieciséis hijos de Oduduwa, de los que descienden las dieciséis tribus yoruba.

En la mitología griega  al principio de había nada, sólo un vacío que se arremolinaba, llamado Caos. Al final, de la nada surgió una fuerza creadora. Algunos mitos cuentan que era Gea, la Madre Tierra; otros, que era una diosa llamada Eurínome, que adoptó la forma de una paloma. En cualquier caso, Gea o Eurínome puso un gran huevo del que salieron Urano, el cielo; Ourea, las montañas; Ponto, el mar y muchas otras partes del cosmos.
Phanes (1)
Un dibujo del siglo 16 de Phanes por Francesco de Rossi.

Fanes (en griego antiguo Φανης Phanês, ‘luz’) es un dios nacido del huevo cósmico. Con frecuencia se le equipara al más antiguo Eros y también a Mitra, que servía la misma función en la Teogonía de Hesíodo. También recibía los nombres de Ericapeo, Metis y Protogono.

Fanes era la deidad de la procreación y la generación de nueva vida.
Como gobernante de los dioses, cedió el cetro de su reinado a Nix, su única hija quien a su vez lo dio a su hijo Urano. El cetro le fue arrebatado por la fuerza por su hijo Saturno, quien a su vez lo perdió a favor de Júpiter, el gobernante final del universo.

Se dice que Júpiter devoró a Fanes para apoderarse de su poder primigenio sobre toda la creación y repartirlo entre una nueva generación de dioses: los Olímpicos.
Fanes aparecía como una hermosa deidad de alas doradas pero era incorpórea por naturaleza e invisible incluso entre los dioses.

Se ha equiparado a Fanes con el nacimiento de la luz cósmica, y a veces con la propia consciencia primordial surgiendo del amanecer de los tiempos.  En el huevo primordial Órfico, es la división la que pone la creación en movimiento. Como resultado de la separación se da la polaridad: noche y día, blanco y negro. El huevo, de hecho, contenía tanto el potencial masculino como femenino

La serpiente, otro símbolo íntimamente conectado con el huevo, por ejemplo, en la figura de la serpiente Ouroboros, la serpiente que se muerde su propia cola. El Ouroboros, como el huevo, crea una esfera o forma circular: el símbolo de la perfección original; esto es, antes de la división o separación de la creación. La serpiente y el espiral son símbolos del crecimiento psicológico; Fanes, el producto del huevo cósmico, sería la síntesis y esencia del proceso evolutivo que la serpiente lleva desde lo bajo a lo alto, de lo más primario a lo más elevado.

El ouroboros es el huevo filosófico, la “serpens mercurialis” de los latinos: “Es padre, madre, hijo e hija, hermano y hermana desde los primeros tiempos de la alquimia, de ahí que sea calificado como hermafrodita.  Para los alquimistas, el huevo filosófico era la materia primigenia, esencial para acometer la Gran Obra, y hasta aparece en el laboratorio de Melquíades en las primeras páginas de Cien años de soledad, uno de los libros más famosos de García Márquez.

En la imaginería del cristianismo medieval, podemos ver la figura del huevo cósmico visualizado por la mística Hildegard de Bingen. Desde muy niña tuvo visiones, que más tarde la propia Iglesia confirmaría como inspiradas por Dios. Estos episodios los vivía en forma totalmente consciente, es decir, sin perder los sentidos ni sufrir éxtasis. Ella los describía como una gran luz en la que se presentaban imágenes, formas y colores que además iban acompañados de una voz que le explicaba lo que veía y, en algunos casos, de música.

En su obra Scivias, Hildegard pinta al mundo como un huevo cósmico, subrayando la idea de una totalidad como algo orgánico, vivo, en crecimiento, con un dinamismo opuesto al universo estático de Platón. “Dios concibió al mundo como un único ser viviente”, dice. “una totalidad en la que el todo penetra cada una de sus partes”.

Símbolo fundamental de las culturas precolombinas, el circulo con un punto central, aparece a menudo en glifos, representaciones de dioses y muchos otros elementos visuales de dichas culturas. Lo llaman “grandes aretes”, y a veces “símbolo del jade”.

Al Centro, como “principio” o “nacimiento”, se refieren numerosas figuras. Este círculo está hecho alrededor de un centro, en correspondencia con los así llamados “puntos de desarrollo de la conciencia”, los chakras en la cultura hindú, situados en varias partes del cuerpo, como por ejemplo en la frente, entre los ojos (evidenciado en esculturas mayas).

En México antiguo se conocían estos centros de conciencia cósmica y las técnicas para despertarlos (posiciones del cuerpo, meditación, respiración, vocalizaciones sagradas); y la representación de estas partes del cuerpo humano con el mismo símbolo de “centro creador del universo” es lo que nos habla otra vez de una identificación del hombre prehispánico con los fenómenos cósmicos, y con conocimientos muy avanzados de la Ciencia Sagrada y esotérica.

En el sentido de “germen de vida” se puede encontrar , en muchos códices prehispánicos -cuando se relaciona con símbolos alusivos al cosmos, a la tierra, etc.- al concepto de “raza” o “estirpe”.

Muy similar es el concepto que este diagrama simbólico tiene en la cultura tibetana, donde ese centro significa la manifestación de la vida; es decir, el punto central es como una Gruta Germinal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s